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11 de octubre de 2011

ENTREVISTA A LA HERMANA SUSANA de la Congregación Siervas de María, Ministras de los enfermos

Hermana_Susana

Tenemos la gracia de Dios que se ha fijado en nuestra Congregación de que se proclame Beata a Sor María Catalina Irigoyen Echegaray, nacida en Pamplona (España) el 25 de Noviembre de 1848, de familia muy cristiana de Leopoldo  y Cristiana, con muchas raíces de fe y virtudes que fue plasmando en su vida. A los 16 años ya era encargada de la Presidencia de las Hijas de María Inmaculada
Es la 7ª de siete hermanos, la menor, Jesús se fijó en ella. Primero se hizo cargo de sus padres porque de sus hermanos solo quedaban dos y enfermos. Luego al llegar a Pamplona las Siervas de María, a los 28 años, le pide el ingreso a Santa María Soledad, viendo el carisma de las Hermanas. Pero la Superiora le dice que tiene que cumplir sus obligaciones con la familia, porque tiene un hermano enfermo y con dos tíos ancianos. La caridad empieza en casa.
Cuando fallece su hermano ingresa a las Siervas de Maria, a los 33 años, el 31 de diciembre para empezar una nueva vida. Le da todo su sí a Jesús que le pide que lo cuide y lo consuele en los enfermos.
En 1882 es trasladada  a Madrid donde va a pasar toda su vida, en la casa Madre, donde estaba como Superiora General Sor María Soledad, la fundadora. Allí hizo todos sus votos religiosos, y allí se distinguió por su vida de sacrificios, una vida muy fervorosa de mucha oración. Su vida era oración y presencia de Dios. Las que la conocieron atestiguan que era muy ascética.


Hermana_SusanaEl 29 de octubre será Beatificada en Madrid. Para nosotros es un ejemplo de vida. El Señor nos pide que la veamos como un ejemplo de vida religiosa. Sólo Dios hace los santos cur sando nos dejamos llevar por su gracia.. El Señor nos pide que la veamos como ejemplo de Santidad. Es una bendición del Señor tener una Santa y una Beata.
Al poco tiempo le viene la sordera y una tuberculosis ósea lo que le impide seguir trabajando como enfermera. Y a partir del 1913 permanece en la Casa Madre, como enferma. Su vida es de oración, hasta fallece en 1918.
Palpó muchas cosas de Santa María Soledad. Estamos planificando algo sencillo pero alegre.
 Viajarán hermanas de varios países. Nosotros nos quedaremos aquí para celebrar la Beatificación: la Eucaristía que será el 30 de octubre en la Catedral, presidida por Mons. Galimberti, estamos invitando a los sacerdotes para concelebrar. Invitamos a los religiosos y religiosas para dar gracia por la vida consagrada. Será un renovarse espiritualmente. Un cuadro de la nueva Beata Sor Catalina con su lema “sólo sirvo para servir” será ofrecido en la Misa. Ella tomó ese lema de Jesús que vino a servir y no para ser servido. En las ofrendas presentaremos el cuadro. Invirtamos también a toda la gente que nos conoce. Queremos compartir esa alegría de nuestra Congregación con todos.

Nuestro carisma es un don que se da a la Iglesia es ver a los enfermos a Jesús, “estuve enfermo y me visitasteis” Somos religiosas enfermaras, recibidas como enfermeras profesionalmente. No nos ocupamos del campo de la salud. Tratamos que vivan su enfermedad como un regalo que nos va santificando. La enfermedad es una gracia y nuestro trabajo a domicilio y nocturno, porque al enfermo se le da la oportunidad de estar en su hogar.
Después de la Misa tendremos una convivencia para alegrar a todos, también con numerosos musicales sorpresa de canto y baile.


El mensaje es que cada vez que estemos con un enfermo estemos con el Cristo sufriente. Sólo el enfermo sabe lo que pasa en su interior y es fundamental la oración de los amigos. Nosotros si nos necesitan estaremos ahí. Como Siervas de María les pedimos que siempre que puedan visitar un enfermo, háganlo, porque el enfermo necesita alegría, una palabra de consuelo. Los enfermos están muy solos., Tenemos un grupo de personas que, como laicos, tomen la misión de las Siervas de María, con este carisma de ver a Jesús en el enfermo. Es una vocación muy delicada. Dios da la gracia y la fuerza para estar ahí, como instrumentos de Dios, para que el enfermo encuentre muchas cosas espirituales que necesite.